Milo J y las profesiones en la era del sampleo

27 de octubre de 2026 por
Milo J y las profesiones en la era del sampleo
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Hace meses encontré un video en el que Milo J (20) y su productor Renzo Luca (33), explicaban cómo hicieron junto a Trueno (24) la canción “Gil”. Tomaron un video de fútbol con música carioca, lo samplearon, agregaron instrumentos, voces y… exitazo. Camilo Joaquín Villarruel, Milo J, es el artista más joven en presentarse en el Tiny Desk de NPR, tiene 15millones de oyentes en Spotify y ha llenado recintos en América y Europa. Hace dos años cerró el Festival de Viña del Mar.

En su disco La vida era más corta, nominado a 6 Latin Grammy, incluyó, “Jangadero”, de Dávalos y Falú, 1959. Allí suena la voz de Mercedes Sosa, fallecida en 2009, (cuando Milo J tenía 2 años), rescatada de antiguos registros. Otra vez el sample. Un sample es un fragmento de una obra puesto a dialogar con sonidos nuevos, que hoy una IA puede generar en segundos, con muchas variaciones.

Pero ninguna máquina eligió esa voz, ni decidió dónde ponerla ni se hizo cargo de lo que significa para una familia, un público y una historia.

Ahí aparecen el criterio y la sensibilidad, capacidad para fundar un juicio y decidir, cualidades a las que nuestra educación superior todavía dedica una atención marginal. La IA, en todas las profesiones, recombina lo que otros produjeron para generar un contrato: un informe radiológico, una propuesta arquitectónica o un plan de clases. Son samples cada vez más disponibles y veloces.

El Foro Económico Mundial estima que el 39 % de las habilidades laborales se transformará o quedará obsoleta entre 2025 y 2030. Un estudio de Stanford muestra que, en Estados Unidos, el empleo de jóvenes de 22 a 25 años en las ocupaciones más expuestas a la IA cayó 13 % en términos relativos desde 2022. Los mayores de 30, en esas mismas ocupaciones, mantuvieron o aumentaron su empleo.

Si la máquina produce el material, ¿qué hace el profesional?. El caso de Milo J nos muestra al menos tres niveles:

Elegir. Decidir qué alternativa es pertinente para este paciente, este barrio o este cliente. Distinguir lo bueno de lo que solo suena bien. Decidir también es renunciar.

Firmar. Poner el nombre y responder por las consecuencias. Un sample mal usado puede ser un plagio; un diagnóstico sin validar, un daño. La máquina no comparece ante nadie; los humanos lo hacemos.

Dar sentido. Comprender de dónde viene algo, por qué importa y a quién le habla. Milo J incorporó la voz de Mercedes Sosa como memoria de un continente. Leer el contexto y lo que está en juego para otros convierte una combinación en una obra y un procedimiento en una decisión profesional.

Este tipo de acciones siempre estuvieron en el centro del oficio y las profesiones. Antes se aprendían ejecutando tareas como redactar un borrador, revisar una planilla o escribir código. El estudiante o recién titulado se equivocaba, recibía orientación y formaba criterio. Hoy la máquina asume buena parte de esas tareas.

Quien ya tiene criterio sigue siendo necesario. Quien comienza encuentra menos oportunidades para desarrollarlo. Y ese es, precisamente, nuestro egresado o profesional junior.

¿Cómo abrir esa puerta durante la formación? La vinculación con el medio puede articular docencia, investigación, innovación y creación con desafíos de los territorios y la industria. La docencia vinculada permite escuchar a quienes usarán una solución, probarla en condiciones reales y explicar las decisiones ante quienes pueden cuestionarlas.

En la era del sampleo, formar profesionales y técnicos exige oportunidades para elegir con fundamento, responder por lo que hacen y comprender para quién importa. El criterio y la sensibilidad necesitan calle, mundo, interlocutores y experiencia.

Necesitamos prácticas tempranas, breves y sucesivas, con desafíos crecientes y acompañamiento de docentes y personas que ejercen las profesiones. Observar, intervenir, recibir retroalimentación y volver a intentar, evaluando tanto el resultado como las decisiones que lo hicieron posible.

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